martes, 21 de agosto de 2007

Estimulación con lo que les despierta interés

Fuente: Diario Clarín (Argentina)
Fecha: 13 de Agosto de 2007


SALUD : EL TRATAMIENTO


Psicológico, neurológico, fonoaudiológico? ¿Cómo pueden ser los tratamientos que ayuden a un chico a desarrollar su lenguaje?

Lo primero que hace un neurolingüista ante el caso de un chico que habla mal, o no habla, o le pasa algo anormal, es descartar cualquier problema auditivo y de desarrollo. Deben asegurar, dicen, la correspondencia entre la edad madurativa del chico y la cronológica.

Distinguen también los problemas de lenguaje de los de comunicación. El primero sería un problema estructural, entendiendo a la base orgánica del lenguaje. En el segundo se habla del uso. Y son distintos tratamientos. Si el chico funciona como uno más chiquito en la vida social y cotidiana, el trastorno tendrá un origen madurativo.

"Si no escucha todo el espectro, es difícil que pueda hablar", sintetiza el doctor Claudio Waisburg. Habla en términos de computación. Pone el ejemplo del software y el hardware, el programa y el equipo. "Si tiene bien el hardware, es una cosa distinta a cuando el problema está en el software, cuando el programa no está desarrollado del todo." Lo neurocognitivo, lo que explica los circuitos biológicos de la inteligencia, entendería el hardware.

El tratamiento no es otra cosa que estimulación dirigida a "hacer aparecer" estructuras específicas, algo así como sacarlas a la luz. Los chicos juegan con cosas de su interés en sesiones de 45 minutos. Cuanto más frecuentes, mejor.

Advierten que se detectan tarde los trastornos del habla en los chicos

Fuente: Diario Clarin (Argentina)
Fecha: 13 de Agosto de 2007
Autor: Gabriel Giubellino ggiubellino@clarin.com







Faltan especialistas para identificarlos y se diagnostican menos casos de los que hay.

El nene habla mal. Y no es que tiene 6 años y no le sale bien el sonido "erre". Parece que "se tilda" y se queda repitiendo una misma palabra. Bien, se trata de uno de los trastornos del lenguaje que no se detectan a tiempo.

"Están subdiagnosticados", confirma Héctor Waisburg, neurólogo infantil, jefe del Servicio de Clínicas Interdisciplinarias del Hospital Garrahan.

Waisburg cuenta que hay en el país unas 500 instituciones públicas que integran una red sobre detección temprana y habla del posgrado que se hace en el Garrahan. Observa que "la preocupación parental en general está, pero al hospital público le cuesta resolver la situación in situ: no hay muchos neurolingüistas que trabajen esto".

Los especialistas que señalan esta falencia comparten un punto de vista: algunos de estos trastornos tienen una base biológica. En este punto se imponen ya algunas aclaraciones.

Primero: ¿qué es el lenguaje? Contesta Florencia Salvarezza, lingüista, a cargo del Departamento de Lenguaje y Comunicación Infanto Juvenil del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO). "Es parte definitoria del sistema cognitivo humano. Para algunos autores es un instinto. Es un sistema de reglas que permite producir y comprender infinitas oraciones con medios finitos. Es algo que gracias a la mediación de la experiencia se desarrolla en el 95% de los casos en su totalidad y de modo completo. Pero no es algo que está afuera de la persona, como se creía antes y por eso siempre se derivaba al psicólogo. Se puede discutir cuánto depende del afuera. Pero no está afuera totalmente.

"¿Y qué es el habla? "La puesta en funcionamiento, la producción verbal de este sistema."

Claudio Waisburg, hijo de Héctor y jefe de Neurología Infantil de INECO y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, dice que "tanto desde la atención primaria como desde los padres muchas veces se pierde tiempo pensando que el problema se va a solucionar con el tiempo. Se deja estar y se subestima, cuando sabemos que cuanto antes se diagnostique, es más fácil de corregir".

Se espera que la escuela esté preparada para detectar aquello que los padres no saben interpretar, o no ven. ¿Lo está? "Nosotros lo tomamos como un problema de origen multicausal, que puede ser emocional, del contexto, sociocultural, además de problemas de articulación y orgánicos. Depende cuál sea, lo derivamos. Para eso existe en los primeros grados la libreta oficial de salud escolar, la libreta sanitaria", dice la licenciada Silvia Román, de la Dirección de Salud y Orientación Educativa del área Educación del Gobierno de la Ciudad.

Entonces, cuando los chicos están maduros, sin problemas auditivos ni de otro tipo, ¿cuáles son las señales de alarma? De esto habló la lingüista Salvarezza en una charla abierta en INECO.

La ecolalia (significa algo así como repetir como un eco) es una de ellas. Cuando un chico repite como un loro una palabra, sin que esa repetición tenga ninguna función como asentir o pedir, hay que abrir los ojos. "Es normal hasta los 24 meses, y en algunos, 6 meses más, pero acotado. No que lo haga a los 2, 3, 4 años sin función. Esta es una señal muy frecuente", dice.

A otro trastorno se lo llama jerga. Cuando no se le entiende, cuando parece que hablara otro idioma, pero no dice nada. Su producción es ruido puro. No es mayor problema si lo hace jugando un ratito, pero no debería ser así cerca de los 2 años, y menos cuando este idioma propio sin organización reemplaza al lenguaje de los chicos de su edad.

También debería funcionar como luz amarilla titilante la pobreza del lenguaje. Al año, el bebé puede manejar 10, 20, 50 palabras; luego debería observarse un crecimiento exponencial. Si no lo hubiera, debería ser motivo de consulta porque hay algo que afecta el desarrollo. "El 'ya va a hablar' tiene un costo altísimo.

"Otra señal: los chicos que parecen sordos. La típica frase de los padres en estos casos es: "Me hace caso cuando quiere." Los médicos se preguntan, antes, si es que comprende realmente, si no hay un trastorno de la comprensión. Si se le pregunta "me das la cartera" y no lo hace porque no entiende, el trastorno es de desarrollo. "Esto aparece en las escuelas y muchas veces se diagnostica como déficit de atención. Pero ojo, porque atención requiere comprensión.

"Otro, las faltas léxicas. El que está en preescolar y no recuerda o confunde nombres, o no encuentra las palabras que necesita cuando ésos son términos cotidianos, que conoce.

Uno más: la dificultad para repetir palabras inventadas con morfemas de la lengua. Por ejemplo, el vocablo "mantrecántico". No significa nada, pero esas sílabas se usan para "construir" palabras. Puede tener un problema en la estructura de los sonidos de la lengua, que son sonidos que tienen un valor.

No está de más, para terminar, escuchar al doctor Héctor Waisburg cuando dice que estos trastornos "a veces son específicos del lenguaje, y otras, un primer síntoma de algo más amplio".

Gracias a un implante, un hombre recupera la conciencia

Fuente: Diario La Nación (Argentina)
Link:
http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_id=930927
Fecha: 02 de Agosto de 2007
Autor: Benedict Carey De The New York Times







El caso se publica en la revista Nature
Tiene 38 años y hace un lustro había sufrido una gravísima lesión cerebral


NUEVA YORK.- Un hombre de 38 años que pasó más de cinco años mudo, en un estado de mínima conciencia resultado de una gravísima lesión cerebral, ahora se comunica con sus familiares y ha recuperado la capacidad de moverse después de haber recibido un implante cerebral, afirma un reciente estudio.


"Todavía lloro cada vez que lo veo, pero ahora es con lágrimas de alegría -dijo ayer su madre en conferencia telefónica; su nombre no fue revelado para proteger la privacidad del paciente-. El puede hablar, puede mirar películas sin quedarse dormido, puede decir «mamá» y «papá», y «te amo, mami»."


El estudio, que se publica esta semana en la revista Nature , provee la primera evidencia rigurosa de que un procedimiento pueda dar lugar a una recuperación sostenida en una persona tan discapacitada, años después de ocurrida la lesión. Se estima que sólo en los Estados Unidos entre 100.000 y 300.000 personas subsisten en estado de mínima conciencia, y la mayoría es considerada intratable.


Los médicos dijeron que no está claro cuántos de esos pacientes podrían beneficiarse con este tratamiento en el que dos electrodos son implantados en las profundidades del cerebro. El procedimiento también suscita dilemas éticos sobre su aplicación en pacientes que no pueden expresar su consentimiento, dijeron.


"Realmente lo consideramos un primer paso, pero debería abrir puertas que no estaban abiertas para pacientes como éste", dijo el doctor Joseph T. Giacino, director de neuropsicología del Instituto de Rehabilitación JFK Johnson de Nueva Jersey, Estados Unidos. Giacino realizó el estudio en colaboración con médicos de la Escuela de Medicina Weil Cornell y de la Cleveland Clinic.


Otros expertos familiarizados con el caso han advertido que el estudio está basado en un solo paciente y dijeron que el procedimiento debe ser considerado experimental. Los investigadores planean probar el procedimiento en otros 11 pacientes como parte de un estudio más amplio.


Los médicos han utilizado durante mucho tiempo este implante, conocido como estimulación cerebral profunda, para tratar la enfermedad de Parkinson. Durante las últimas dos décadas también lo han empleado en un puñado de pacientes con lesiones cerebrales, entre las que se cuenta Terry Schiavo, la mujer que murió en 2005 después de que se le suprimiera la alimentación artificial.


Pero en la mayoría de estos casos, como en el de Schiavo, el cerebro estaba tan dañado que la operación no daba ningún resultado. En el nuevo estudio, seleccionaron a un paciente que respondía a las instrucciones, al menos en forma ocasional.


Reconectando circuitos
Después de haber recibido numerosas patadas en la cabeza durante un asalto, en 1999, el paciente tratado no era capaz de hacer mucho más que mover su pulgar de vez en cuando ante preguntas cuya respuesta era "sí" o "no". Aun así, los estudios mostraban que los circuitos neuronales del lenguaje, alojados en su hemisferio cerebral izquierdo y conectados al córtex prefrontal -las áreas de la conciencia y de lo racional-, se encontraban intactos. Las lesiones cerebrales producidas por golpes en la cabeza frecuentemente cortan las conexiones nerviosas a lo largo del cerebro, pero dejan intactos algunos circuitos.


Los cirujanos de la Cleveland Clinic insertaron dos cables a través del cráneo del paciente, haciéndolos llegar a un área subcortical llamada tálamo. Los cables fueron conectados a un dispositivo que se asemeja a un marcapasos que fue implantado debajo de la clavícula del paciente.


La región central del tálamo se proyecta hacia áreas del cerebro conocidas por participar del sostén de la conciencia, dijo el doctor Nicholas Schiff, neurólogo de Cornell que participó en el estudio. "Una de las claves del procedimiento es estimular el nivel de activación neuronal de esta área, lo que quizás esté impulsando sistemas del córtex cerebral que participan del despertar", dijo Schiff.


Poco tiempo después de que el dispositivo comenzara a funcionar, el paciente comenzó a mostrar mejorías. Sus ojos se abrieron. Se mostró más receptivo. Durante meses, los integrantes del equipo de investigación evaluaron sus habilidades durante los momentos en que el dispositivo estaba encendido y en los momentos en que estaba apagado, sin saber si estaba o no activado.


Observaron una gradual, pero consistente mejoría en su lenguaje y movimiento cuando el dispositivo estaba encendido y una pérdida de los avances cuando estaba apagado. El paciente comenzó a comer sin las asistencia de un tubo de alimentación. Recuperó algo de movilidad en sus brazos. Comenzó a hablar, usualmente con una o dos palabras, pero compenetrado en la conversación. Recientemente recitó las primeras 16 palabras del Juramento de Fidelidad a los Estados Unidos.


"Ha vuelto a ser una persona", dijo el doctor Joseph Fins, jefe de ética médica de Cornell y coautor del estudio. El paciente sufre de amnesia y no puede todavía expresar completamente sus intereses, agregó Fins. "Pero ahora tiene intereses que expresar."


Por Benedict Carey De The New York Times
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Una proteína que opera como una pequeña "máquina" mantiene activa la memoria

Fuente:El Dia
Fecha: 21 de Agosto de 2007









Jerusalén, EFE

El proceso de la memoria es dinámico, nuestros recuerdos no se graban como una inscripción en una hoja, sino que una proteína, la enzima PKNzeta, obra como una "máquina" en miniatura que la mantiene viva, y también puede "borrarla".


El hallazgo fue hecho por el profesor Yadín Dudai, jefe del Departamento de Neurobiología del Instituto de Ciencias Weizman, de la ciudad israelí de Rehovot, y su colaboradora en la investigación, Reut Shema, informó hoy Yvsam Azgad, portavoz del centro.


"El principal objetivo de esta investigación es contribuir al fortalecimiento de la memoria en personas ancianas y la de quienes han sufrido problemas por accidentes, pero también podría aplicarse para erradicar recuerdos traumáticos", declaró Azgad a Efe.


Los científicos trabajaron según una hipótesis del investigador estadounidense del Downstate Medical Center, Todd Sacktor, quien adiestró a ratas de laboratorio para rechazar ciertos sabores.


A continuación les inyectó Sacktor una droga capaz de bloquear una proteína específica en un área del cerebro asociada con la memoria de los sabores, la enzima PKNzeta, y de inmediato la ratas olvidaron lo aprendido, esto es, a rechazar ciertos sabores.


Esa enzima se halla en la sinapsis, el punto de unión funcional entre dos células nerviosas, y es capaz de modificar algunas facetas en la estructura de tal contacto; para ello debe estar siempre activa a fin de retener los cambios que hayan producido, como por ejemplo el aprendizaje que se incorpora a la memoria, de donde los científicos concluyen que esta última es dinámica y no algo estático.


Dudai y Shema -que expusieron la semana pasada sus hallazgos en la edición de la revista Science- razonaron que "silenciando" a la PKNzeta situada en la unión de las neuronas podrían revertir el cambio que puede producir la enzima.


Con la aplicación de la droga para anular el efecto de la enzima, comprobaron que las ratas entrenadas para rechazar ciertos sabores, olvidaron lo aprendido, y todos las señales indican que las "malas memorias" que se les formaron con el aprendizaje desaparecieron un mes después de ese adiestramiento.


Si la técnica prosperase en los humanos, el "borrón" de memoria, o acaso de malos recuerdos, podría aplicarse años después aún de sucesos ocurridos a lo largo de su vida si en los ratones tuvo éxito un mes después de haber adquirido ese aprendizaje.


Según el portavoz del Instituto Weizman, se trata de la primera demostración de que la memoria en el cerebro puede ser borrada tanto tiempo después de su formación.


Asimismo, agregó, el descubrimiento puede abrir camino a futuros tratamientos en caso de problemas de memoria, y la posibilidad de desarrollar medicinas que puedan estimularla y estabilizarla.

Salud: Testimonios de una charla abierta

Fuente: Clarin
Fecha: 13 de Agosto de 2007



Los casos típicos que llegan a la consulta

"El lenguaje del niño: Señales de alarma. ¿Cuándo consultar?" Con ese título convocó a una charla gratuita en el Instituto de Neurología Cognitiva la lingüista Florencia Salvarezza, que ve al lenguaje como la vía maestra para conocer los procesos mentales. "Los trastornos son básicamente aquello que no funciona de lo que debería funcionar", dice. Los padres y familiares que se acercaron tenían preguntas muy concretas.


Una señora planteó el caso de su nieto. Un nene que vive en un ambiente bilingüe en los Estados Unidos. Dos años y dos meses y no habla casi nada. Salvarezza lleva calma. No pasa nada. "Si los padres lo único raro que perciben es que tiene poca producción, que habla poco, no es necesaria una consulta. El chico desarrolla los dos idiomas al mismo tiempo y no hay problema. Es una ventaja a largo plazo, porque va a hablar los dos. Es bilingüe de verdad. Esto, en un caso como éste, si en su casa se habla castellano, por ejemplo, y vive en un país donde se habla inglés."


Una pareja habló del hijo. En sala de cuatro, los citan del jardín porque el desarrollo lingüístico es pobre para un chico de esa edad. ¿Qué es pobre para cuatro? "Frases de dos palabras: 'Dame agua', sin artículos, sustantivos, verbos", dice Salvarezza. En el jardín sugieren permanencia en la sala. "Es una alternativa, porque si no luego se alfabetizaría con poco lenguaje. Y se debe evitar a toda costa que tenga que hacer el primer grado de nuevo, que es muy costoso para el chico. Que vuelva a hacer sala de cuatro no es grave.


"Una última consulta típica. "Habla todo el tiempo, pero no le entiendo nada." La pregunta de la especialista entonces es: "¿Problema de cómo pronuncia o no dice nada? ¿Hace ruidos o palabras? Puede tener problemas articulatorios, y el problema ser muy simple, o no."

Los secuelas de notar tarde los trastornos del habla

Fecha: 21/08/2007






La falta de especialistas y la espera de los padres hacen que muchos chicos sufran problemas para expresarse durante los primeros años de vida. Los síntomas a tener en cuenta.

"Tanto desde la atención primaria como desde los padres muchas veces se pierde tiempo pensando que el problema se va a solucionar con el tiempo. Se deja estar y se subestima, cuando sabemos que cuanto antes se diagnostique, es más fácil de corregir", destacó Claudio Waisburg, jefe de Neurología Infantil del Instituto de Neurología Cognitiva INECO y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

Es que, muchas veces, los trastornos del habla se confunden con manías de la edad o con caprichos. Esto hace que no se busque ayuda a tiempo. Además, existe una deficiencia de profesionales especialistas en estos casos.

"La preocupación parental en general está, pero al hospital público le cuesta resolver la situación in situ: no hay muchos neurolingüistas que trabajen esto", destacó Héctor Waisburg, neurólogo infantil, jefe del Servicio de Clínicas Interdisciplinarias del Hospital Garrahan.

En el país hay 500 instituciones especializadas en la detección temprana de estas situaciones. Entre los síntomas que pueden notarse en los primeros años de vida se destacan:

Ecolalia: repetición sin sentido de las palabras. "Es normal hasta los 24 meses, y en algunos, 6 meses más, pero acotado. No que lo haga a los 2, 3, 4 años sin función. Esta es una señal muy frecuente", explicó Florencia Salvarezza, lingüista, a cargo del Departamento de Lenguaje y Comunicación Infanto Juvenil del INECO.

Jerga: habla un idioma propio, imposible de entender. No debería suceder después de los dos años.

Pobreza del lenguaje: al año el bebé maneja hasta 50 palabras y el número se mantiene creciendo de una manera exponencial.

Parecen sordos: muchos padres creen que el chico no obedece por capricho, pero en realidad se está frente a un problema de comprensión, según informó el diario Clarín.

Faltas léxicas: poca recordación o confusión de nombres.